25 dic. 2009

Oración fúnebre de Perícles

Pericles:

Antes de comenzar a analizar este escrito es necesario que analicemos a su autor. La mejor manera de poder hacer esto es haciéndonos una pregunta muy simple ¿Quién fue Pericles? La pregunta suena simple y a la vez compleja, es como preguntarse “¿Qué es el ser humano?”, para esta pregunta existen una infinidad de respuestas, sin embargo siempre nos interesa solo una de estas.

Pericles fue un gran político y orador que vivió durante la llamada edad de oro de Atenas, como fue dicho en su momento por Indro Montanelli “La mayor fortuna que puede tenerse en este mundo es nacer en el momento oportuno.” Partiendo de que este supuesto es cierto podemos darnos cuenta de que Pericles contaba con las habilidades y conocimientos que respondían de manera correcta a las necesidades que se vivían en su momento, gracias a esto tenemos lo que hoy llamamos con tanta soltura, por decirlo de una manera, El siglo de Pericles.

Fue alumno de Anaxágoras, Protágoras y Zenón de Elea, de estos tres destaco especialmente Anaxágoras a quien le tuvo un afecto especial desde que era muy joven. A pesar de ser aristócrata era también un demócrata consumado, inclusive fue tan recto en su actuar como servidor público que los atenienses lo reeligieron por casi 40 años e inclusive se le reconocieron más poderes de los que su cargo de strategos autokrator le concebía según la constitución.

De esto podemos concluir que Pericles fue un alguien que tenía las respuestas a las preguntas que se hicieron en sus años y que gracias a esto logro cosas que muchos mas difícilmente pueden soñar .

La guerra del Peloponeso y Alcibíades:

Alcibíades, quien fuera hijo de una prima de Pericles y esposo de la hija de Sócrates, Hipareta, quien fuera el mejor partido de toda Atenas. Alcibíades era del grupo de intelectuales a los que se les enseñaba el arte de razonar, sin embargo frecuentemente caía en la tentación de ir tras prostitutas y fiestas interminables. El siempre estuvo a favor de la guerra que veía como un medio para llegar a sus fines. Siempre fue una persona que tenía una habilidad excepcional para convencer a las masas y fácilmente convenció a Atenas de que para recuperar su imperio debían conquistar Sicilia, antes de poder poner en marcha su plan los conservadores que estaban a favor de la paz se las arreglaron para evitar que Alcibíades fuera encerrado acusado de mutilar las estatuas de Hermes, el ataque si se efectuó pero fue un fracaso rotundo.

La guerra del Peloponeso fue un conflicto armado de la antigua Grecia que se dio entre dos ligas, la liga de Delos liderada por Atenas y la del Peloponeso que era liderada por Esparta.

Hay dos factores principales por los que se dio la guerra, estos fueron:

El decreto contra Megara .
El crecimiento que tenía Atenas en comparación con otras ciudades.

Discurso Fúnebre de Pericles:

El discurso fúnebre de Pericles fue pronunciado en el año 431 a.C. en lo que fue el Cementerio del Cerámico, en Atenas, este es mucho más que un simple discurso, es donde Pericles nos define el espíritu de la democracia que se vivió en Atenas y también nos habla sobre los valores que se vivieron y los mismos que lograron que Atenas llegara a lo que fue.
Para el correcto entendimiento de esto hay que tomar en cuenta no solamente lo que fue Atenas sino también tomar en cuenta lo que Atenas creía ser y sin olvidar que la “copia” del documento que tenemos es una que existe gracias a Tucídides, y fue transcrito después de concluida la guerra del Peloponeso, por eso parece más un elogio a la Atenas que fue y no a los caídos en el primer año de combates.

Capítulo I
En este capítulo Pericles nos habla sobre los elogios y lo que estos conllevan. En muchas otras ocasiones ya se ha dicho lo que Pericles hace en ese momento, pero al hablar no solo de los elogios que se dicen y se dirán sino también de lo que los elogios conllevan cambia la forma de ver las cosas de una manera drástica.
Dice un detalle muy importante que los elogios que se formulan a los demás se toleran si quien los recibe es capaz de tales acciones pero quienes escuchan creerán envidiosamente que se está exagerando y se derivara la incredulidad de su envidioso creer.


Capítulo II
Pericles siguiendo las antiguas tradiciones rinde homenaje a sus antepasados diciendo que de no ser por ellos no tendrían la tierra que les pertenece con la libertad que ellos les legaron.
Menciono también el cómo llegaron hasta el lugar que ocupaban, refiriéndose a la autarquía en la que viva la ciudad, siendo los medios para llegar a tal lugar su sistema político y sus costumbres.

Capítulo III
Habla en este capítulo de su régimen político, que no es un clon de algún otro, haciendo con este comentario alusión a Esparta que había tomado el sistema de Atenas, dijo que servían de ejemplo hasta para sus enemigos y dio una simbólica descripción de su sistema al que llamaron democracia, donde se escogía a la gente por sus capacidades y no por su posición social.

Capítulo IV
Pericles hizo alusión a los problemas que se vivían en Esparta gracias a la prohibición de las riquezas que si podían obtenerse en Atenas, diciendo que eran bienes cuyo disfrute ahuyentan a la melancolía.

Capítulo V
Haciendo alusión a un mayor valor con el que contaban los soldados atenienses gracias a que ellos podían entrar a territorio enemigo solos mientras que los espartanos lo hacían en compañía de todos sus aliados y cuando vencían a los atenienses decían haberlos vencido a todos ellos cuando en realidad solo habían vencido a una parte de su ejército y cuando Esparta era vencida por soldados atenienses clamaban que fue el ejercito ateniense completo quien los había vencido.

Capítulo VI
El amor a la belleza, el arte y la sabiduría era admirable en la antigua Atenas, esa triada la fomentaban sin medirse. Consideraban la riqueza como una oportunidad para realizar algo.
Pericles menciono algo de gran importancia, que era referente a su liberalidad, no ganaban amistades recibiendo beneficios, si no prestándolos y sin esperar nada a cambio.

Capítulo VII
Pericles nos dice, a través de Tucídides, como su ciudad tiene tal poderío que no solo es digna de admiración para toda Grecia y demás contemporáneos, sino también digna de admiración para quienes han de venir en un futuro.

Capítulo VIII
En este capítulo aclaro que el referirse a los asuntos concernientes a la ciudad era con el fin de que vieran que no se estaba peleando por una tontería, sino por la máxima expresión de la grandeza encarnada, que fue Atenas y fue por ello que los hombres que murieron defendiéndola no huyeron esperando encontrar riquezas en otro lado, sino que se quedaron firmes con la esperanza de regresar a su vida normal y de no ser así su muerte haría que fuera más fácil para alguien más volver a su vida en la ciudad a disfrutar de las riquezas que el difunto no podría.

Capítulo IX
Continuó hablando sobre la valentía de estos hombres, que al actuar de ese modo consiguieron ponerse a la misma altura de su ciudad, alcanzando ellos una grandeza digna de pocos hombres.

Capítulo X
Una invitación a honrar a estos caídos en combate es hecha a lo largo de este capítulo, que los padres de los hijos caídos los honren y que los hijos de los padres caídos lo hagan de igual forma que los hermanos y hermanas de sus congéneres caídos en la defensa de sus ideales.

Capítulo XI
Invita a los hermanos vivir como ellos sus hermanos vivieron para provocarles nuevamente esa envidia a los enemigos que ya vivieron al verles las caras en combate a los ciudadanos atenienses. También da un consejo a las esposas de estos valientes hombres evitar que su marido ande en boca de los hombres, para bien o para mal.

Capítulo XII
Aquí da por terminado el discurso y dice que a partir de ese momento la educación de los hijos de los soldados muertos en combate correrá por parte de la ciudad, queriendo dar a entender esto como un premio por la valía de los caídos.

Bibliografía:
Oración fúnebre de Perícles, Alcíbiades.


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