11 feb. 2011

Va otra pue’

Como la entrada anterior sobre mis recuerdos de la niñez tuvo algo de éxito entre la audiencia decidí hacer otra con un par de anécdotas que sucedieron unos años después [ignoren el hecho de que es viernes en la noche y no tengo una sola gota de alcohol en el sistema desde hace semanas… *forever alone* (490)].

Digo, no es que trate de traer audiencia al blog [lo que ustedes no saben es que por cada entrada que visitan me dan un dólar (ojalá…)].

Para la primera anécdota necesito un par de voluntarios, serán ustedes A y B… hay que destacar que A y B se salieron de la escuela un año antes de esto. Lo padre de tener de esas sillas que son solo sillas y no mesa-bancos [490] es que las soldaduras de abajo están bien chafas, por lo tanto no es muy difícil aflojarlas y hacerlas un poco más “flexibles”. Imaginen la silla [es igual a esa pero sin cojinsito]… ya que sepan como es tienen que ver como quedaba una vez que las “modificábamos”

silla Bueno, es paint y yo no se un carajo de cosas de diseño, se entiende creo yo [490]

Ahora resulta que entre C y Yo decidimos ponerle esa silla a un compañero que llamaremos Z, como todas eran iguales no lo notaría y nos llevaríamos un espectáculo digno de pocos, pues eso la silla modificada que nadie quería por obvias razones la pusimos en su lugar y la suya la escondimos, llegamos del descanso y pues hay que sentarse para tomar clase [o eso dicen]… no llegaba, el chiste es que llego más tarde y ya todos sentados y en silencio [dentro de lo que cabe]… se sentó

¡PUUUUUTS! QUE BUEN MADRAZO SE RECETÓ CONTRA EL SUELO POR CULPA DE UNA SILLA MODIFICADA Y UN PAR OSCIOSOS

No, no, no, madrazo de los chidos… la cosa no acaba aquí [aquí es donde entran A y B], ya que el profe bien nena nos mando a C y ya Mi a entregarle esa silla a la jefa de intendencia [o sabe que título le inventaron con tal de que se quedara], entre risas y más risas fuimos a darle la silla.

Jefa de intendencia: Eso amerita un aviso disciplinario, y que la paguen por su puesto denme sus nombres.

Yo: Yo soy A

C: Yo soy B

Jefa de intendencia: Bueno [apunta nombres en su libreta], llévenle la silla a fulano de tal para que la arregle

NOTA: Pagamos la silla, la arreglan aquí mismo y además nos dan aviso disciplinario WTF?

Obviamente no llevamos la silla con fulano de tal, la escondimos y a la salida la regresamos al salón, un arma tan poderosa no se puede dejar en manos de personas que no conocen su potencial [semanas más tarde la habíamos usado con un profesor y un expositor de no se que diablos… solo funciono con el profe, misteriosamente con el expositor no (y me consta que era esa silla yo la puse y me quede toda la exposición y nadie la cambio, incluso la revisamos después y era esa silla, TE MALDIGO PUNTO DE EQUILIBRIO)].

Va la segunda, está será más corta y menos divertida.

Un día encontramos manera de subirnos al techo del salón y lo agarramos de atracción turística, al tercer día decidimos que ya era hora de saber que era esa bolsa negra en el rincón [una bolsa de basura de esas de 10mil litros] y al quitarle el nudo… no puedo expresar la alegría de lo que encontramos ahí, parecíamos bebes cagando pañal nuevo… UN CHINGO DE HUEVOS RELLENOS DE CONFETI.

A ver… estamos en el tejado, tenemos un chingo de huevos de confeti y los niños de secundaria están abajo corriendo y jugando inocentemente… pinche reguero de confeti, papel y cascarones que hicimos Y ESO QUE NO NOS TERMINAMOS LA BOLSA [neta, eran un buen, parecía un costal mágico].

En cualquier otra escuela hubiéramos logrado una expulsión pero lo bueno de escuelas así de elitistas es que si te juntas con el hijo de fulano y el sobrino de perengano sales bien librado, solamente nos hicieron barrer [cosa que hicimos durante 3 minutos y después nos fuimos con los demás a jugar black jack en el casino de la escuela… digo en el salón].

Aunque parece que esa época de libertinaje se termino con nosotros, por que a los burros de la generación de abajo los tapizaron de avisos por andar escondiendo mesas, sillas, libros, mochilas y más cosas en la obra negra que estaba al lado de los salones.

Sale pues, luego les cuento cuando inundamos el salón de los chamacos de secundaria… nel, la neta fueron ellos, ese salón es la muerte [las malas lenguas cuentan que se comieron a un profesor suyo, yo no lo dudaría].

Quiero aprovechar este post para darle la bienvenida a los nuevos seguidores [cosa que no he hecho por que soy muy mal educado] y para decirles que... no tienen idea de a donde se fueron a meter [MUAJAJA]

5 haraganes gritando:

Peyote dijo...

Ah! Jajajajaja. Eso es ley. Bueno, mis sillas si tenías mesita o no sé como llamarle. Sí, Pública.
Lo que mejor me acuerdo fue que una vez no pusimos a aventar huevos -de a verdá- y a una amiga se le ocurrió lanzarlos al edificio de al lado y la dueña se fue a quejar a la escuela y regañaron a otro salón. También que cuando nos tocaba música no aventábamos una moneda de a peso o 50 centavos y cuando alguien la recogía decíamos que era de nosotros y que no fuera rata. Unos sí nos la devolvían y otros se echaban a correr....
Oh, también que una vez se nos ocurrió la grandiosa idea de saltarnos una clase, el pedo es que a otros 10 weyes se le ocurrió lo mismo y empezó una cacería de alumnos, siendo yo y otro cuate los únicos sobrevivientes.

DvD dijo...

*ForeverAlone* Jajajajajaja.
La silla está muy molona, no te preocupes; recuerda que paint hace milagros.




Saludos

frecuenciax.com dijo...

Buenas historias (las convertiré en cuentos p'a dormir}) :P

Estamos en Frecuencia.

P.D. es lo chido de los blogs (personales de a máiz)

Gabriel Cruz dijo...

jajajaja anda Pancho, que vaya que eres todo un malandro, es bueno que la distancia sea como nuestra protección de tus maldades, jajajajaja...
Buen avance, esperaré que nos cuentes a detalle de cómo han logrado inundar un salón :P

DESTROYER!!! dijo...

estos recuerdos no tienen madre!!!

a algun genio se le ocurrió subir al face fotos de cuando íbamos en primaria... obvio, salieron tooodas esas anéctodas y pendejadas al pormayor de hace dos décadas... eso y que afloró el homerotismo de algunos y cómo un cabrón manchó el buen nombre otro amigo porque en la foto de (de)generación sale agarrándole una nalga, cosa que ha quedado para la posteridad!!!

quedamos en espera de mñas aventuras de estas, estraía buena una etiqueta de "pancho el malandro" jajaja

saludos mi buen!!!

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