1 ago. 2010

Un poema [La tragedia de Satán Capítulo II]

Bueno, lo prometido es deuda, va el capítulo II de “La tragedia de Satán” al final pongo el autor y los “créditos”

La tragedia de Satán Capítulo II

Narrador

San Pedro en esos momentos,
le daba la bienvenida
a un alma que fue cumplida
con los santos mandamientos.

Mas al llegar el momento
en que el santo muy alerta,
tenía que entre - abrir la puerta
para darle advenimiento;

Un remolino de pelos
y plumas con furia loca,
hizo su entrada en los cielos,
llenando a San Pedro de pelos,
del fundillo hasta la boca…

El santo se encabronó
y haciendo un horrible gesto,
con toda rabia exclamó:
¿Pero que diablos es esto?
¿Decidme por Dios, quién eres?

El alma [Bien “Peda”]

Yo me llamo Pito Pérez
pinche espanto en camisón
y he visto en mis borracheras
auténticas chingaderas,
no espantajos de ocasión…

Pedro [Muy digno]

No soy ningún espantajo.
¡Soy el portero del cielo!

Pito [entre dientes]

Me va a llevar el carajo
con un loco de este pelo.

Pedro [Muy circunspecto]

Escucha bien Pito Pérez
lo que te hablo es cierto
el alcohol y las mujeres
te tienen bien muerto
y muerto hasta aquí has venido,
por lo que en vida has sufrido.
Así es que… ¡Pásale hermano!

Pito

¡Paso una pura chingada,
usté está bien mariguano!

Narrador

San Pedro de mala gana,
se remangó la sotana
y con maña y con recelo,
la enorme tranca del cielo
fue sacando despacito
y con ella propinó
tal jindamazo a Don Pito,
que Pito al cielo rodó…

Pobre Pito desgraciado,
que hasta en su única victoria,
siguió siendo un arrastrado,
Pues Pedro a Pito arrastró
para cumplir sus deberes.
Y así fue como llegó,
a la gloria Pito Pérez.

San Pedro quedó intrigado
pues no era Pito el causante,
de que el cielo en un instante
se hubiera visto atascado
de tantos pelos y plumas
y por las de “no te entumas”,
se puso Pedro a buscar,
por arriba y por abajo
el origen del relajo
hasta poderlo encontrar.

Fue tan grande su emoción,
que se cagó en la sotana
y como una exhalación
corrió y tocó una campana,
y en su repique brutal,
salieron todos los picachos
de la corte celestial.

Un atajo de Franciscos,
dizque mártires y obispos,
serafines con trompetas,
el casto e incauto José,
y el borrachín de Noé.

Y entre aquella pelotera,
mil ángeles gordinflones,
aleteaban sin calzones
y con la “picha” de fuera.

San Pedro tartamudeando
explicó a la jicotera
la tremenda chingadera
que afuera estaba pasando,
y todos muertos de ganas,
salieron a las ventanas
a ver la nube ceniza.

Y tal fue la algarabía.
que Pito como de rayo
despertó de su desmayo
sin saber lo que veía,
así como el relajo
que llegaba poco a poco,
a ponerse del carajo,
como pa’ volverse loco…

Bueno en la tarde subo el capítulo 3 y en la madrugada la moraleja [490] espero y les agrade, al igual que subo su respectivo reconocimiento al autor de esto ya que YO NO LO ESCRIBÍ y no me estoy llevando el crédito de nada.

0 haraganes gritando:

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